La falta de experiencia en negocios y la interpretación incorrecta del alcance de la automatización están provocando fallas en las estrategias de Inteligencia Artificial (IA) dentro del sector corporativo mexicano.
Daniel Ordaz, cofundador y director general de la plataforma de capital humano Sendos.ai, advirtió que muchas organizaciones están cometiendo el error estructural de incorporar perfiles técnicos sin trayectoria laboral, bajo la premisa de que dominar herramientas digitales es suficiente. Sin embargo, explicó que el verdadero retorno de inversión se logra cuando la tecnología potencia un criterio profesional previamente consolidado.
EL MITO DEL REEMPLAZO DE PUESTOS OPERATIVOS
La tendencia actual en los departamentos de recursos humanos muestra que los algoritmos se están utilizando como filtros de descarte masivo, lo que está transformando el proceso tradicional de reclutamiento.
No obstante, el análisis técnico de Sendos.ai indica que la IA debe funcionar como un “espejo retrovisor” que permite identificar métricas conductuales ocultas en un currículum, y no como un sustituto del factor humano. La tecnología no está diseñada para reemplazar la valoración de las personas, sino para agilizar tareas administrativas y repetitivas.
El desplazamiento tecnológico no afecta a los puestos de trabajo en su totalidad, sino a aquellas actividades repetitivas que requieren memoria, análisis básico o síntesis de información. Al liberar a los trabajadores de estas cargas, las organizaciones pueden enfocar su talento en habilidades no automatizables, como la lectura del lenguaje corporal en negociaciones o la resolución empática de conflictos.
De acuerdo con proyecciones del Foro Económico Mundial (WEF), hacia 2030 las llamadas soft skills (habilidades blandas como el pensamiento crítico y la empatía) serán determinantes en la demanda del mercado laboral global.
EL EFECTO MULTIPLICADOR DEL FACTOR 30X
El principal error del mercado, según el especialista, es sobrevalorar el dominio técnico de la herramienta por encima de la experiencia operativa del negocio. El análisis del comportamiento laboral muestra que un perfil sin experiencia previa que utiliza IA apenas incrementa su desempeño entre dos y tres veces, con un alto margen de error debido a la falta de contexto para evaluar el impacto de sus decisiones.
En contraste, la productividad se incrementa significativamente cuando se integra la experiencia:
Especialista con experiencia media: multiplica su capacidad hasta 10 veces al incorporar flujos automatizados.
Especialista senior: puede elevar su rendimiento operativo hasta 30 veces, gracias a su conocimiento histórico que le permite evitar errores previos y aplicar metodologías probadas en su industria.
Esta estructura, explicó Ordaz, permite a las empresas diseñar equipos más compactos y eficientes, donde la toma de decisiones estratégicas se concentra en los niveles con mayor experiencia, mientras las áreas operativas ejecutan procesos apoyados en sistemas automatizados.
