Recorren el país siguiendo el amor por los Rayados

Para la familia Flores, irle a los Rayados del Monterrey no es cosa de uno solo; es una tradición familiar y la excusa perfecta para viajar juntos. En el último episodio del podcast Contrapuesto, de EL DIARIO de Coahuila, Chuy Flores y su hija Adriana platicaron lo bueno y lo malo de ir a apoyar a su equipo a estadios ajenos.

Chuy contó que todo empezó en la final del 2003 contra el Morelia. Esa vez tuvo que regresar dos boletos y no pudo ir al partido, así que juró que iba a comprar abonos para ya no perderse ningún juego. Empezó con dos pases para él y su esposa Claudia -quien al principio no tenía el gusto por el fútbol-, pero al poco tiempo contagió a sus hermanos, hijos y sobrinos. Llegaron a tener hasta 12 abonos para ir toda la familia.

DE VIAJE POR LOS ESTADIOS

Con los años, la familia ha ido armando su lista de estadios visitados en México. Ya conocen casi todos, aunque Chuy dice que todavía le faltan los de Puebla y Tijuana. Al de Tigres ya fue a ver otro juego, pero le falta regresar para tomarse la foto con la playera bien puesta.

Adriana platicó que, en estos viajes, el fútbol es lo de menos. Lo que de verdad disfrutan es salir en familia a conocer lugares como San Luis, Mazatlán, Guadalajara o la Ciudad de México. Van a pasear, a degustar la gastronomía tradicional y el viaje concluye con la visita al estadio.

Sin embargo, ir como visitante no siempre es fácil. Chuy y Adriana explicaron que hay una gran diferencia entre el público que va en familia y las barras organizadas. Chuy recordó que en Torreón, tanto en el viejo como en el nuevo estadio del Santos, la afición es muy brava; ahí les tocó sufrir desde insultos hasta que les aventaran cerveza en la espalda. Asimismo, recordaron que en San Luis un líder de la porra local los corrió de sus lugares solo por portar la playera del Monterrey.

“Son personas violentas que se ponen una playera para ir a pelear”, dijo Chuy. “El fútbol no tiene la culpa, ellos usan el deporte para desquitarse”, añadió.

Pero no todo ha sido malo. Recordaron con mucha alegría cuando viajaron a Los Ángeles para el Mundial de Clubes. Ahí vieron a los Rayados jugar contra equipos grandes como el Inter de Milán y el River Plate de Argentina, pasearon por Hollywood y hasta cambiaron playeras con aficionados de otros países en un ambiente muy tranquilo.

  • Padre e hija compartieron sus mejores vivencias en el podcast Contrapuesto. Especial / EL DIARIO
  • Para los Flores, seguir al Monterrey es el pretexto perfecto para viajar en familia. Especial / EL DIARIO

EL EJEMPLO DE LAS MUJERES

Para cerrar, Chuy y Adriana reconocieron que el fútbol femenil es otra cosa. Dijeron que en los partidos de la Liga MX Femenil, incluso en las finales regias, el ambiente es 100% familiar: “Ahí la gente de Tigres y de Rayados se sienta junta en la tribuna y convive en paz, sin broncas”, comentaron.

“Las jugadoras le echan puro corazón y juegan con ganas; el espectáculo es muy bonito dentro y fuera de la cancha”, platicó Chuy, quien además agradeció que ellas sean tan sencillas y siempre se acerquen a la gente para regalar una firma o tomarse una foto con los niños.

Recorren el país siguiendo el amor por los Rayados

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